
Índice de contenido
- Introducción
- Algunas cosas que hay que saber sobre seguridad
- Tipos de plantas nucleares
- ¿Cuáles tipos de plantas nucleares se proponen para Puerto Rico?
- ¿Y qué sucede con los “desperdicios” o residuos nucleares?
- ¿Va a ser Puerto Rico un lugar de experimentación con energía nuclear?
- El verdadero reto: El costo económico
- Conclusión
- Referencias
Introducción
Cuando el público en general piensa en plantas nucleares, en general, le viene a la cabeza una planta como la que ven arriba, antes del índice de contenido.
Se piensa que ellas van a ser “enormes”; se colocan “chimeneas” que, a su vez, van a despedir partículas contaminantes al aire. Y aun con todo, si ocurriera un accidente, habría que desalojar varios pueblos adyacentes, y esos terrenos estarían baldíos “para siempre”. Bueno, esas “chimeneas” que ven ahí no son chimeneas genuinas ni despiden contaminantes. Son torres de refrigeración y el “humo” que ven subir es solamente vapor de agua.
Sin embargo, no deja de ser cierto que, en caso de que un fundimiento o derretimiento de combustible, como el que ocurrió en Chernóbil o Fukushima, sucediera, habría que desalojar un radio de 10 millas alrededor de ella. Si este fuera el panorama, yo no estaría escribiendo este artículo, ni hubiera sido uno de los primeros en sugerir plantas nucleares en Puerto Rico.
Pero, ¿qué tal si les digo si las plantas nucleares que se proponen para Puerto Rico no se ven así, sino más bien así?

Como pueden ver, estas generadoras son significativamente más compactas que las convencionales y no necesitan torres de refrigeración. Dos de ellas son de Generación III+, que tienen mecanismos de seguridad pasiva que hacen extremadamente improbable un derretimiento de combustible. En otras palabras, están diseñadas para que no ocurra lo mismo que Chernóbil y Fukushima. No obstante, en el caso improbabilísimo de que ocurriera dicho accidente, el radio de desalojo sería menor que 1 milla, es decir, no más allá de los límites de la planta, y no habría que desalojar población alguna.
Las otras dos fuentes nucleares propuestas son de Generación IV, y la probabilidad de un fundimiento nuclear es cero. Sencillamente, la tecnología que utilizan impide que ocurra físicamente, y pueden operar con relativa cercanía a las ciudades y pueblos.
El propósito de este artículo es disipar muchos de los miedos que se han forjado en las redes sociales y que sirva de referencia para todo aquel interesado en responder a muchos de estos temores.
Si estas plantas hubieran existido en vez de las de Chernóbil, Three Mile Island o Fukushima, los accidentes nucleares jamás hubieran ocurrido.
Siéntanse en la libertad de compartir esta información.
Algunas cosas que hay que saber sobre seguridad

Antes de seguir, para que capten lo que diré a continuación, hay que distinguir entre dos tipos de seguridad en el caso de las plantas nucleares: seguridad activa y seguridad pasiva.
Seguridad activa
Un diseño de seguridad es activo si requiere intervención externa a la operación de una planta. Por ejemplo, si ocurriera un incidente como el de Fukushima, los motores externos se activarían automáticamente para mantener en circulación el refrigerante —en este caso, el agua—. Esto permite que el calor pueda conducirse hacia fuera de la planta y así disiparse. El problema con estos sistemas es que, si los motores fallan, entonces eso podría conllevar dificultades mayores, como el derretimiento del combustible. Y esto fue lo que sucedió en dicha planta en Japón. Afortunadamente, la mayoría de las plantas de Generación II tienen sistemas de seguridad redundantes, de manera que si falla un componente de seguridad, el otro se activa. Eso hace mínima la expectativa de un accidente en lugares donde todavía operan fuentes nucleares.
Otro problema significativo es que, en unos casos particulares, si el equipo no está bien adiestrado a la hora de diagnosticar un problema, pueden tomar malas decisiones. Esto fue lo que ocurrió en Three Mile Island. Por este incidente, actualmente se adiestra periódicamente a los empleados de una planta para enfrentarse a cualquier situación de emergencia. Alfredo García (@OperadorNuclear) explica todo esto muy bien en su libro, La energía nuclear salvará al mundo, que he recomendado en este blog. Ahora bien, como Three Mile Island tenía sistema de seguridad redundante, se previno un desastre para la población tal como ocurrió en Chernóbil y Fukushima.
Seguridad pasiva
El segundo tipo de seguridad es lo que se conoce como seguridad pasiva. Esta opera puramente mediante las mismas leyes de la física, sin intervención de tecnología externa ni participación humana. Típicamente, este tipo de seguridad es íntegra al funcionamiento de la planta. En otras palabras, si ocurriera alguna anomalía (como la de Fukushima o Chernóbil), la planta se apaga automáticamente y se expulsa el calor del sistema sin intervención humana. Más adelante, daré ejemplos de ello porque todas las plantas propuestas para Puerto Rico tienen medidas de seguridad pasiva.
Tipos de plantas nucleares
Existen varios tipos de plantas nucleares. Veamos:
- Plantas de Generación I: Estas fueron las primeras plantas en construirse en el mundo. Algunas de ellas fueron bastante sencillas y cumplían con varios propósitos. Algunas plantas se construyeron para experimentar con ellas a ver si el concepto de generación eléctrica tenía sentido. Otras de las plantas cumplían con fines militares o médicos, cuyo propósito era la generación de material radiactivo. Generalmente, este tipo de plantas tenía un sistema de seguridad notablemente inferior. Un ejemplo de este tipo de plantas es el reactor número 1 de Fukushima Daiichi (¿les suena familiar?) que fue transformado en una de Generación II. Otro ejemplo fue el modelo AM1 de Obninsk (AM-1, “AM”=”Atom Mirny” o “Átomo Pacífico”), construida por la Unión Soviética, que entró en operaciones en 1954 y que fue la primera central nuclear en conectarse a una red eléctrica. Este tipo de diseño fue base para el modelo RBMK (de Generación II), que fue el de Chernóbil. En Estados Unidos, se estableció la Shippingport Atomic Power Station, que funcionó de 1957 a 1982, y que fue la primera planta nuclear para proveer electricidad a los civiles. Otra es la Dresden-1, en Illinois, que operó de 1960 a 1978. Hoy día, nadie construye una planta de Generación I. Ninguna de las plantas propuestas para Puerto Rico es de esa clasificación.
- Plantas de Generación II: Esta generación designa a una serie de plantas nucleares que se crearon de 1965 a 1996, y que constituyen la inmensa mayoría de las actuales. El enfoque de su construcción era específicamente la generación de electricidad y, en general, integraban medidas de seguridad mucho más robustas para evitar la mayoría de los accidentes nucleares. Aun con todo, su sistema de seguridad no era perfecto. Una de las plantas que sufrió un accidente fue la de modelo RBMK soviético, que se construyó en Chernóbil. Aunque esta fuente de generación le servía al público ucraniano, su función era la de producir plutonio en el contexto de la Guerra Fría. Una de las razones del accidente fue que, sencillamente, no tenía una cámara de contención (algo impensable en ingeniería nuclear en aquel entonces y hoy día); así que si ocurría cualquier problema, no había forma de contenerlo. Hago el énfasis en que ninguna otra planta como la de Chernóbil está en operaciones a nivel mundial ni está en construcción. En el caso del modelo DRYAMB en Three Mile Island, hubo un derretimiento de combustible, pero su sistema de seguridad redundante evitó que esto tuviera un impacto significativo en la población, y sus efectos fueron muy limitados. Es menester decir que ninguna de las plantas propuestas para Puerto Rico es de Generación II.
- Plantas de Generación III y III+: Estas difieren de las de la II en que se enfocan en mejor durabilidad, seguridad, eficiencia y mejoras considerables en la tecnología. Estas se comenzaron a construir desde finales de la década de 1990. La diferencia entre una planta de Generación III y III+ es que la segunda tiene mejoras en ciertos renglones, tales como la de contención. Además, se han estandarizado los componentes móviles y se ha reducido el número de válvulas, tuberías y bombas, lo que hace que la fabricación sea más eficiente y económica. También se han hecho avances en cuanto a la construcción modular. Es decir, en vez de seguir la convención de edificar la planta en el lugar donde operará, lo que se hace es que se fabrican los módulos (partes de la planta) y se “arman” en el lugar donde va a proveer energía. En cuanto a seguridad, suelen tener sistemas pasivos o una mezcla con seguridad activa. Un ejemplo de este tipo de plantas con seguridad pasiva es el modelo de la planta nuclear AP1000 de Westinghouse, que ha sido reproducido en China con sus plantas CAP-1000. Dos de las plantas propuestas para Puerto Rico son de Generación III+.
- Plantas de Generación IV: Muchas de estas plantas tienden a ser de nueva tecnología, que mejoran considerablemente los aspectos de seguridad, que también se enfocan en la resistencia a la proliferación y también buscan la sostenibilidad, versatilidad y eficiencia. Algunas de las tecnologías utilizan combustible TRISO (que discutiremos en la subsección del Xe-100). Otras emplean sales derretidas, las que, por su naturaleza, hacen imposible el derretimiento de combustible y que, si ocurriera un aumento anormal de la temperatura (como sucedió en accidentes como el de Chernóbil o Fukushima), automáticamente detienen todo el proceso nuclear. Un proyecto como este ya está en etapa experimental en China, donde se usa torio como combustible. Lo mismo ocurre con una planta en India desde hace unos meses. Dos de las fuentes energéticas nucleares sugeridas para Puerto Rico son de Generación IV.
¿Cuáles tipos de plantas nucleares se proponen para Puerto Rico?

Ahora bien, la organización visible que ha estado proponiendo plantas nucleares para Puerto Rico se llama Nuclear Alternative Project (NAP). Esta organización sin fines de lucro se compone de ingenieros nucleares puertorriqueños; algunos de ellos han laborado en Puerto Rico en el área de energía, conocen el sistema eléctrico y proponen unas plantas nucleares para el archipiélago.
Lo que sigue son las plantas que han sido propuestas por la NAP.
La planta BWRX-300 de GE Vernova | Hitachi

Algunos datos breves:
* Tipo de reactor: Minirreactor modular
* Generación: III+
* Capacidad de generación eléctrica: 300 MWe por unidad
* Refrigerante: Agua
* Tipo de seguridad: Pasivo
* Portal cibernético: https://www.gevernova.com/nuclear/carbon-free-power/bwrx-300-small-modular-reactor
* Radio del área de evacuación alrededor de la planta (radio): 0.6 a 1.2 millas (1 a 2 km) o los límites de la planta.
Este tipo de reactor se coloca en un edificio y su núcleo de combustible se encuentra bajo tierra y sumergido en agua, como pueden ver en la ilustración de arriba.

Este es el envase de presión del BWRX-300. El núcleo se encuentra en el lugar donde está el color azul verdoso y justo arriba se encuentran las barras de control. ¿Qué son las barras de control? Estas son unas varas o barras hechas de boro o hafnio, que son el mecanismo mediante el cual se regula la reacción nuclear. Cuando se quiere activar la energía nuclear, se suben las barras de control y se inicia la actividad neutrónica. Ahora bien, si se quiere apagar, se bajan las barras de control; ellas absorben la actividad neutrónica, y cesa toda actividad nuclear. Estas barras están sujetadas magnéticamente en la medida en que circule electricidad en la planta.
¿Cómo funciona el sistema de seguridad pasiva? Si ocurriera cualquier anomalía (como la de Chernóbil o Fukushima), la electricidad se interrumpe y hace que las barras de control caigan automáticamente. Mientras cesa toda la actividad nuclear, ocurre el enfriamiento por gravedad: El aumento de temperatura provoca que el agua circule —baja el agua fría mientras sube la caliente— haciendo que se despida el calor del núcleo por convección. No hacen falta motores ni bombas externas para circular el refrigerante (el agua); todo lo hace por gravedad. En caso de alguna emergencia como esta, habría una reserva de agua para enfriar el núcleo por siete días. Esto es tiempo suficiente para investigar el suceso y rellenar los tanques de agua en caso de ser necesario. Si el sistema de seguridad de Fukushima hubiera tenido un sistema como este, el accidente no hubiera ocurrido. Este sistema de refrigeración por circulación ha sido puesto a prueba y las organizaciones de regulación internacionales constatan que funciona.
Ahora bien, ¿qué pasaría si en esos siete días nadie hace nada y no se rellenan los tanques? El núcleo del reactor no sufriría un derretimiento del combustible. Si el tanque exterior al envase se vaciara durante siete días, habría agua dentro de este que, por convección, seguiría disipando el calor. Sin embargo, aun si se evaporara toda el agua, el combustible es de óxido de uranio, que tiene un punto de derretimiento de más de 2,800°C. Y aun si ocurriera el peor escenario, la contención del edificio es de acero reforzado para contener presión y no supere los límites estructurales. De esta manera, se previene que se libere la radiación.
¿Y qué pasaría en caso de una evacuación? Pues, el edificio está hecho para que el área de evacuación no exceda el radio de 1.2 millas (2 km). Para que tengan una idea, la distancia del Estado Hiram Bithorn a Plaza las Américas es de 0.4 millas o 0.62 km. En otras palabras, sería un radio de aproximadamente 2 a 3 veces la distancia del estadio a Plaza en Hato Rey. En otras palabras, no habría que desalojar pueblos adyacentes y no excedería los límites de la planta.
La planta VOYGR de NuScale Power

Algunos datos breves:
* Tipo de reactor: Minirreactor modular
* Generación: III+
* Capacidad de generación eléctrica: 77 MWe por módulo
* Refrigerante: Agua
* Tipo de seguridad: Pasivo
* Portal cibernético: https://www.nuscalepower.com/
* Radio del área de evacuación alrededor de la planta: ca. 1 milla (1.6 km) o los límites de la planta.
Los que me han acompañado en mi blog saben que he estado siguiendo a NuScale Power desde hace años y su logro de ser el primer minirreactor nuclear modular (SMR por sus siglas en inglés) en ser aprobado por la Comisión de Regulación Nuclear (NRC) en los Estados Unidos. De hecho, después de que James Conca publicara un artículo en torno al problema de la energía de Puerto Rico después del paso del huracán María, fui una voz que estuvo a favor de esa propuesta.
El tipo de planta que propone NuScale, a la que llama VOYGR, puede contener varios módulos a la vez. Estas pueden tener cuatro módulos (VOYGR-4), seis (VOYGR-6) o doce (VOYGR-12). Cada módulo puede generar hasta 77 MWe por módulo. Esto significa que una planta VOYGR puede generar de 308 a 924 MWe, dependiendo de la cantidad de módulos que tenga.
Cada módulo nuclear se ubica en la parte inferior de un envase que se arma dentro de la planta.
A su vez, cada envase contiene agua que, gracias a la gravedad y al movimiento por convección, se transforma en vapor y hace funcionar las turbinas de la planta.
Ahora bien, ¿qué sucede si ocurre cualquier anomalía… por ejemplo, que dejara de circular el agua, algo similar a lo que ocurrió en Chernóbil o Fukushima? En ese caso, se corta la electricidad y, por leyes de la física, sin intervención humana, las barras de control caen y la reacción nuclear se detiene (véase la explicación en la subsección anterior). Una vez esto ocurre, la piscina se encarga de disipar el calor del núcleo al hervir el agua.
Dicha reserva de agua tiene suficiente para que absorba el calor de los módulos por treinta días. Ahora bien, si los administradores optaran (por alguna razón exótica) por que no se llenara el tanque de reserva, entonces, por convección, el mismo aire circula y lo continúa enfriando.

En el caso de un accidente de derretimiento de combustible, que raya en un suceso “imposible”, el edificio puede contenerlo. A la vez, si hace falta tomar medidas de evacuación, el radio del área de evacuación no va más allá de la planta misma. No haría falta desalojar a los habitantes de pueblos cercanos.
Para todos los efectos, esta planta es muy segura para que opere en Puerto Rico.
Las dificultades de NuScale no son para nada técnicas, pero pronto dedicaremos en el futuro un artículo a ese tema. Por ahora, que se sepa que instalar una planta VOYGR es una opción para Puerto Rico, especialmente con los planes de establecer microrredes.
La planta Xe-100 de X-energy

Algunos datos breves:
* Tipo de reactor: Minirreactor modular
* Generación: IV
* Capacidad de generación eléctrica: 80 MWe por módulo
* Refrigerante: Gas de helio
* Tipo de seguridad: Pasivo
* Portal cibernético: https://x-energy.com/xe-100/
* Radio del área de evacuación alrededor de la planta: ca. 1 milla (1.6 km) o los límites de la planta.
Ya con el Xe-100 de la compañía X-energy, entramos en el terreno de las plantas de Generación IV.
Esta tecnología es completamente distinta a las anteriores. Todo se basa en una forma de combustible que se ideó en los Estados Unidos en la década de 1960, pero nunca se le dio uso para fines comerciales hasta que China la implementó con su planta HTM-PM en años recientes. Se trata del combustible triestructural isotrópico (TRISO por sus siglas en inglés).

Stefan Kühn. Licencia: CC-BY 3.0 No portada.


Un combustible TRISO es singular en el mundo de la energía nuclear. No consiste meramente en uranio radiactivo, ya que este se reduce a partículas diminutas de menos de un milímetro de grosor. Estos se cubren con tres capas de cerámicas que, para todos los efectos, les sirven de contención. Esto libra a la planta de tener una cámara de contención; sería superflua. Estas diminutas partículas se incrustan en una esfera de grafito, que es un conocido regulador nuclear. Además, es altamente resistente. En pruebas hechas con este combustible, se sabe que pueden aguantar hasta 1,800°C por 300 horas. Además, las esferas permiten el flujo del refrigerante, en este caso, el gas helio.
Como pueden ver, nada más el diseño de este combustible hace que su fundimiento o derretimiento del material nuclear sea imposible. No puede ocurrir un accidente como el de Chernóbil o Fukushima con las plantas de combustible TRISO. A eso se añade que, si sube demasiado la temperatura, el grafito mejora en cuanto a su capacidad de absorber neutrones. Esto apaga la planta al instante sin que ocurra ningún tipo de accidente y baja la temperatura gradualmente. Así que, en caso de alguna anomalía, caerían al instante las barras de control y, mientras pasa el tiempo, sube la temperatura para después ir decayendo a niveles seguros.
¿No me creen? Vean con sus propios ojos cómo, ante los científicos de otros países, los ingenieros chinos intentaron reproducir intencionalmente el accidente de Chernóbil y Fukushima cuando el HTR-PM todavía estaba en etapa experimental. El HTR-PM pasó la prueba y no hubo ningún accidente.
La planta Xe-100 es, en ese sentido, una versión de la misma tecnología. Como el HTR-PM es modular, el cilindro está cubierto de grafito por dentro, facilitando así la absorción neutrónica en caso de un aumento anormal de temperatura.

También usa una versión patentada y modificada del combustible que llama TRISO-X. Este cuenta con cuatro capas de protección alrededor del núcleo y contiene un uranio de bajo enriquecimiento de alta pureza (HALEU). Esto hace que dure mucho más y permite que funcione a temperaturas más elevadas.
Al igual que las propuestas anteriores, el área de desalojo no iría más allá de los límites de la planta. Podrían instalarse en esta hasta cuatro módulos de Xe-100, generando un total de 320 MWe.
El eVinci de Westinghouse

Algunos datos breves:
* Tipo de reactor: Microrreactor
* Generación: IV
* Capacidad de generación eléctrica: 5 MWe por módulo
* Refrigerante: Sodio metálico
* Tipo de seguridad: Pasivo
* Portal cibernético: https://westinghousenuclear.com/innovation/evinci-microreactor/
* Radio del área de evacuación alrededor de la planta: ca. 1 milla (1.6 km) o los límites de la planta.
Como pueden ver con la ilustración, Westinghouse ha diseñado un microrreactor que, para todos los efectos, podría describirse como una “batería nuclear”. El módulo completo puede ser arrastrado por un camión e instalado muy fácilmente. Opera por un periodo de ocho a diez años, tras el cual se puede reemplazar con otro módulo.
El combustible que utiliza es TRISO, haciendo imposible un derretimiento o fundimiento de combustible (un accidente como el de Chernóbil o Fukushima). Como vimos en el caso del Xe-100, con este tipo de tecnología, una anomalía conduciría a apagar el reactor. Para disipar el calor, eVinci utiliza unas tuberías de sodio metálico que conducirían el calor hacia el exterior. El administrador del módulo no tendría que estar in situ, sino que podría hacer su labor a distancia.
Este es un reactor ideal para comunidades pequeñas, industrias u otras actividades que requieran un alto consumo de electricidad. La instalación de varias de ellas podría ser beneficiosa para microrredes.
¿Y qué sucede con los “desperdicios” o residuos nucleares?

Contrario a lo que mucha gente cree, los llamados “desperdicios” nucleares, que en realidad son residuos, se parecen más o menos a lo que aparece en el retrato anterior. Sin embargo, esta imagen está muy lejos de la realidad. Más fantasiosas son las maneras en que se presenta en una serie como Los Simpson. Cuando se discute este tema en las redes sociales, esto es más o menos lo que las personas tienen en mente.
Las siguientes imágenes, que son fácticas y genuinas, les darán una mejor idea de su manejo.
Como podrán ver, en el caso de una planta convencional, el combustible “agotado” (spent fuel) se coloca en una piscina para enfriarlo por un periodo de tres a cinco años. Luego, se coloca en un recipiente de hormigón, metal (acero inoxidable, aluminio), gas (e.g., helio o argón) y polímeros hidrogenados. Se colocan estos recipientes en un lugar donde circule el aire para que continúen enfriándose y, por regulación, se vigilan periódicamente in situ. Esto no es particularmente difícil, debido a que la energía nuclear es la que menos genera residuos de las fuentes energéticas.
Más al punto, como ha señalado el Informe Viabilidad de la Nuclear Alternative Project, las regulaciones federales exigen que los residuos generados de producción energética sean guardados por la empresa que produce el combustible. En tal caso, lo que sucede con esos residuos es que se enfrían después de usarse, se guardan en un recipiente adecuado y se envían a los Estados Unidos. Es decir, contrario a lo que mucha gente piensa, Puerto Rico no se queda con esos residuos (NAP 2020, p. 13).
Ahora bien, ¿qué sucedería con los residuos de las distintas propuestas de generación de energía sugeridas en la sección anterior? Veamos.
- BWRX-300 y NuScale: Contrario a una planta convencional, el volumen del combustible para la generación de energía es más reducido de lo usual. En tal caso, se les enfría por un número de años, se les coloca en un recipiente preparado para guardarlos según las estipulaciones regulatorias, y se envía a los Estados Unidos a ser velados por sus respectivas compañías.
- Xe-100: Como el combustible no es el convencional, sino uno TRISO-X, la manera de disponer de él es fundamentalmente distinta. En primer lugar, no necesita enfriarse, sino que debe disponerse en un recipiente preparado para ello, según regulaciones, y se envía a Estados Unidos para que la compañía X-energy disponga de ella.
- eVinci: En el caso del módulo, este se reemplaza y se envía a Estados Unidos para que Westinghouse disponga de él.
¿Va a ser Puerto Rico un lugar de experimentación con energía nuclear?

Ninguna de estas plantas nucleares es experimental. Las características que las hacen particulares han sido puestas a prueba en Estados Unidos. Para que funcionen comercialmente, tienen que haber pasado la etapa experimental. Todas las plantas propuestas ya han pasado todas las pruebas pertinentes y se establecerían aquí comercialmente.
Lo otro es que, a estas alturas, no seríamos los primeros en establecer estas plantas. Por ejemplo, Canadá va a tener la dicha de establecer la primera fuente nuclear modular BWRX-300 en Ontario para el 2029 y el 2030. Aunque no hay un acuerdo consolidado, se espera que NuScale construya plantas en Polonia para 2029, en Rumanía también, y la empresa está haciendo esfuerzos para consolidar acuerdos con Ghana, Corea del Sur y otros países. En el caso de X-energy, se prevé que entre en acuerdo con Dow en Texas, Amazon y otros. Con respecto a eVinci, aunque ha entrado un poco tarde en el juego, ya Westinghouse ha logrado asegurar un contrato.
Así que Puerto Rico ni sería el primer lugar para establecer estas estaciones nucleares, ni se volvería un lugar de experimentación.
El verdadero reto: El costo económico

Cada vez que escucho a la gente hablar sobre este tema, veo que repiten una y otra vez las mismas excusas baratas para oponerse a la mera idea de plantas nucleares en Puerto Rico: los “desperdicios” nucleares, la radiación, la falta de mantenimiento, los huracanes, los terremotos, etc. Ninguna de estas preocupaciones tiene mérito alguno, al menos para cualquier persona que conozca más profundamente cómo opera esta industria.
Ahora bien, sí hay algo que es muy real y que debe ser señalado: construir una planta nuclear (incluso estas modulares) conllevará mucha inversión inicial de miles de millones de dólares. Ante la realidad del régimen de austeridad impuesto por la Junta de Control Fiscal, el proceso que está pasando la Autoridad de Energía Eléctrica, la forma en que LUMA y Genera han administrado el servicio, el malgasto del gobierno de Puerto Rico, entre otros factores, solicitar este tipo de inversión es algo extremadamente oneroso para el pueblo.
Ahora bien, habiendo dicho lo anterior, y a pesar de mi opinión en torno al actual presidente de los Estados Unidos, no todo es desesperanzador. Típicamente, se ha visto a la industria nuclear como un elemento identificado más con la derecha política y el Partido Republicano de los Estados Unidos. Una de las cosas a las que se ha comprometido la actual administración ejecutiva es la inversión en energía nuclear. Puerto Rico debería aprovechar esa puerta que está abierta para nosotros.
Quiero dejar claro que me opongo a la determinación de parte del presidente de quitarle fondos a otras fuentes energéticas, especialmente las renovables, solo para beneficiar a la industria de combustibles fósiles. La amenaza del calentamiento global y el cambio climático que conlleva es real. Necesitamos toda la ayuda que podamos para reducir las emisiones de gases de invernadero.
Por otro lado, es mi convicción que la energía nuclear es un excelente recurso para eso, como he argumentado en otro lugar. Asimismo, para crear un Puerto Rico industrial, de inversión de capital estadounidense y de otros lugares del mundo, y para hacer posible el renacimiento de la industria local y la exportación, necesitamos una fuente energética que esté disponible 24/7. La energía nuclear cumple con ese objetivo.
Conclusión

El objetivo de este artículo no es convencer a nadie en torno a la energía nuclear, aunque hago muy clara mi opinión.
Lo que me mueve a escribirlo es el hecho de que escucho y leo muchas de las discusiones en la radio, la televisión y las redes sociales. El público en general no tiene idea alguna en torno a los modelos de plantas nucleares que se proponen. Todos hablan “en abstracto” en torno a la conveniencia o inconveniencias de establecerlas en Puerto Rico, cuando la gente de a pie no sabe nada al respecto.
La información aquí provista es mi modesta contribución para que avance una verdadera discusión en torno a estas tecnologías, y se delibere al respecto a la luz de nuestras necesidades.
Por mi parte, estoy a favor de que cualquiera de estas tecnologías se establezca en Puerto Rico.
Referencias
Lovering, J., Swain, M., Blomqvist, L., & Hernandez, R. R. (2022). Land-use intensity of electricity production and tomorrow’s energy landscape. PLoS ONE 17(7), e0270155. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0270155
Moormann, R., Kemp, R., & Li, J. (2018). Caution is needed in operating and managing the waste of new pebble-bed nuclear reactors. Joule 2(10), 1911-1914.
Nuclear Alternative Project (NAP). (2020). Preliminary Feasibility Study for Small Modular Reactors and Microreactors for Puerto Rico. Prepared for the U.S. Department of Energy under Contract No. 226818. https://www.nuclearalternativeproject.org/
Welter, K., Reyes, Jr., J. N., & Brigantic, A. (2023). Unique safety features and licensing requirements of the NuScale small modular reactor. Frontiers in Energy Research 11, 1160150. https://doi.org/10.3389/fenrg.2023.1160150 (Desconfío de la editorial Frontiers, pero conozco a los autores).
Zhang, Z. Y., Dong, Y. J., Shi, Q., Li, F., & Wang, H-T. (2022, 16 de agosto). 600-MWe high-temperature gas-cooled reactor nuclear power plant HTR-PM600. Nuclear Science and Techniques 33, 101. https://doi.org/10.1007/s41365-022-01089-9
Zhang. Z. et al. (2024). Loss-of-cooling tests to verify inherent safety feature in the world’s first HTR-PM nuclear power plant. Joule 8(7), 2146-2159. https://doi.org/10.1016/j.joule.2024.06.014















