Nuevo “estudio” sobre la Sábana Santa de Turín – ¿Es auténtica … otra vez?

Pintura de la Sábana de Turín entre los santos.
La Sábana de Turín entre los santos en el Museo Diocesano San Sebastiano. Imagen cortesía de Marc Tanzi. Licencia: CC-BY-SA 4.0 Int.
  1. Las noticias
  2. La posición de la academia sobre la Sábana de Turín
  3. El “nuevo” estudio
  4. Los problemas con el estudio
    1. En cuanto al contenido
    2. El lugar donde se publicó
    3. Sobre uno de los autores
  5. Conclusión
  6. Referencias

Las noticias

Los otros días, el portal de noticias británico The Daily Mail, notificó algo que sobresaltó al público, ¡que hay una nueva evidencia de que la Síndone de Turín es auténtica! Esto se debió a una nueva tecnología con rayos-X que les permitía a los científicos fechar la Sábana Santa al siglo I sin el proceso destructivo que implica una prueba de carbono-14. Desde entonces, durante todo el mes de agosto, The Daily Mail publicó varias noticias corridas sobre el asunto de la famosa reliquia:

Sin embargo, de todas las noticias, la que se publicó en torno a la nueva tecnología con rayos-X fue la que más se ha dado a conocer.

Estas noticias contribuyeron a confirmar la fe de mucha gente que típicamente lo que saben, estrictamente hablando, es lo que leen en la prensa (especialmente este tipo de reportajes) y lo que se les muestran los documentales por televisión o servicios de emisión en directo.

La posición de la academia sobre la Sábana de Turín

Para muchos de los que nos dedicamos al escepticismo, esto no es nada nuevo. Ciertos alegatos resurgen de formas distintas, especialmente en el ámbito de la llamada “sindonología”, un campo que es todavía considerado en la academia como pseudociencia (Bible & Archaeology 2024; Brown 1999, 2:1352-1354; McDaniel 2020; Mooney 2005, cap. 2; McCrone 1999; Nickel 2007; Nicolotti 2014; Nicolotti 2019; Schafersman 2005). Esto se debe en gran medida por los resultados de las pruebas de carbono-14 que se hizo sobre sus muestras de fibras de lino (Damon et al., 1989; Gove 1990). Sin embargo, aun antes de este experimento, ya se había llegado a la conclusión de que se trataba de una falsificación medieval (e.g. Farey 2022; McCrone 1990; Walsh 1963).

He elaborado sobre esto en el canal de la amiga Norma Lilia, La Biblia en Contexto, donde pueden ver toda la evidencia contra la autenticidad de la Síndone sin recurrir al carbono-14. Aquí la pueden ver.

Todavía nos hace falta hacer la segunda parte cuando discuta las pruebas de carbono-14.

A pesar del desconocimiento general del público en torno a los argumentos en contra de la autenticidad de la Sábana Santa, a veces evidencia en su contra aparece justo ante las narices de la gente sin que se dé cuenta.

Tomemos una de las noticias del Daily Mail arriba, el que afirma que hay un estudio poco conocido sobre la Síndone. Según el reportaje, el estudio “confirma” la manera en que el pulgar actúa una vez el clavo atraviesa la muñeca, por lo que, podemos percatarnos, de un dedo pulgar que vagamente se asuma bajo la mano del hombre de la Sábana. El problema es que se les olvida que, en esa misma mano, el dedo índice del hombre de la Sábana Santa es tan grande o un poco más que el del corazón, algo que es bien anómalo si miran la mano humana que utilizan como modelo (pueden utilizar la mano de ustedes como referencia si tienen dudas). Desde hace tiempo, se sabe que este detalle es señal de falsificación medieval (Schafersman 2005, 47-48).

Porción del artículo de The Daily Mail en torno a una de las manos del hombre de la Síndone.
Porción del artículo de The Daily Mail mostrando el problema de las manos del hombre de la Síndone. Recuadro rojo del original en The Daily Mail.

De hecho, dos de los autores de este estudio mencionado en el artículo de The Daily Mail (Liberato de Caro y Cinzia Giannini) también son coautores del escrito que nos enfocaremos en el resto de esta entrada del blog.

El “nuevo” estudio

La noticia original de The Daily Mail en el 2024 y repetida ad nauseam por otros medios, habla de un estudio que en varios artículos de noticia se presenta como “nuevo”. En realidad, se trata de un escrito que estuvo disponible desde hacía dos años, y del que se habían publicado noticias en aquel entonces, por ejemplo:

Si esto es así, ¿por qué lo anuncian como “nuevo”? Pues, para captar la atención del público. Ahora que la tienen, se enteran de un artículo que el público, en general, no tan informado en asuntos de ciencias, no puede discernir como algo realmente innovador, o si se trata de algo que no tiene importancia.

He aquí la ficha del estudio en cuestión:

De Caro, Liberato, Teresa Sibillano, Rocco Lassandro, Cinzia Giannini y Giulio Fanti. “X-Ray Dating of a Turin Shroud’s Linen Sample.” Heritage 5, núm. 2 (11 de abril de 2022): 860-870. https://doi.org/10.3390/heritage5020047

¿De qué se trata el estudio?

Sus autores alegan que tienen un nuevo método de datar la Sábana de Turín sin que esta tenga que pasar por un proceso destructivo como lo es el de AMS, que mide la edad de material orgánico empleando el carbono-14.

La tecnología que utilizan nuestros autores es el WAXS (Wide Angle X-ray Scattering o la Dispersión de Rayos-X de Ángulo Amplio), que se empezó a utilizar para medir las estructuras cristalinas presentes en polímeros, especialmente aquellos en que dichas estructuras se encuentran en proporciones mucho menores (Murthy y Minor 1990). Para fines de su estudio, Liberato de Caro y sus colegas usan el WAXS para una medida indirecta de la edad Sábana de Turín, ya que se compone de polímeros, es decir, de macromoléculas compuestas de cadenas de unidades de moléculas, típicamente orgánicas, conocidas como monómeros. Por ejemplo, nuestro ADN se compone de un par de polímeros, es decir, cadenas de nucleótidos, unidades de moléculas unidas unas a otras en una cadena indefinida. Los dos polímeros están unidos formando lo que se conoce como un bipolímero, adoptando una figura muy familiar para nosotros, la de una escalera espiral.

Representación animada de un ADN
Representación animada de un ADN. Imagen cortesía de Zephyris. Licencia: CC-BY-SA 3.0 No portada.

La premisa del estudio es que estos polímeros se degradan a medida que pasa el tiempo. Por lo tanto, los que componen la Síndone se degradarían y, asimismo, habría menos estructuras cristalinas en ellas. Los autores tomaron varios tipos de polímeros (tipos de telas de lino), algunos que se han encontrado arqueológicamente, cuya edad se ha medido de diferentes maneras, especialmente vía carbono-14. Una vez demuestran la fiabilidad del método para datar las telas, las utilizan en el caso de la Sábana de Turín. Así que ellos presentan una tabla de las muestras de lino que utilizan para su experimento.

Tabla de distintas muestras de lino, incluyendo el de la Síndone de Turín
Tabla de distintas muestras de lino, incluyendo el de la Síndone de Turín (De Caro et al. 2022, 861). Licencia: CC-BY 4.0 Int.

Nótese que en el caso de la Síndone (TS), en contraste con las demás muestras, se sugieren múltiples fechas usando distintos métodos. El del carbono-14 corresponde a las primeras cifras, 1260-1390 e.c. (Damon et al. 1989). Vean que los demás métodos tienen un margen monstruoso de años. El margen dado por la prueba de carbono-14 es de 130 años, pero en el segundo método es de 800 años, en el tercero es 1000 años (¡!), en el caso del cinco es de 1700 años (¡¡¡!!!).

Más adelante, los autores presentan los resultados de manera gráfica, y se pueden ver los distintos perfiles integrados de WAXS bajo las condiciones diseñadas por el experimento.

Figura 2: Perfiles integrados de WASX de las muestras de lino.
Figura 2: Perfiles integrados de WAXS de las muestras de lino, incluyendo el de la Síndone de Turín (De Caro et al. 2022, 863). Licencia: CC-BY 4.0 Int.

Se puede ver que la diferencia de los perfiles es bastante significativa, excepto una, que discutiremos más adelante. Para tener una idea de la distinción de los perfiles, los autores escogieron la muestra A (lino del 2000) y lanzaron dos pruebas de WAXS que muestran que los perfiles de A en los dos eventos permanecen virtualmente idénticos, pero es muy distinto al de la Síndone.

Figura 3: Perfiles integrados de WASX de las muestras de lino A y la de la Síndone
Figura 3: Perfiles integrados de WASX de las muestras de lino A y la de la Síndone (De Caro et al. 2022, 863). Licencia: CC-BY 4.0 Int.

Luego, vemos la siguiente tabla, donde muestran los datos obtenidos de los perfiles integrados de WAXS.

Tabla 2: Datos provenientes de las distintas muestras de lino, incluyendo el de la Síndone de Turín
Tabla 2: Datos obtenidos de las distintas muestras de lino, incluyendo el de la Síndone de Turín, tras someterlos a las pruebas WAXS (De Caro et al. 2022, 865). Mis recuadros rojos para resaltar los datos. Licencia: CC-BY 4.0 Int.

Para fines de la discusión, fijémonos en la columna de la extrema derecha. Un patrón que podemos notar es que mientras más antiguo sea el fragmento, el número es mayor; mientras más reciente, la cifra es menor. El otro, y tal vez más importante para los autores, cuando uno mira la cifra de la muestra FII, fechada para el siglo I e.c., tenemos una cifra muy cercana a la que obtenemos de la Síndone (TS), y es relativamente distinta a las demás.

También puede surgir la interrogante en cuanto a la posibilidad de que el fuego que sufrió la Sábana de Turín pudiera haber alterado los resultados. Lo que encontró el equipo de científicos fue negativo. Tras someter un fragmento de lino a un calor de 200 grados, esto parece no haber alterado de ninguna manera su perfil (De Caro et al. 2022, 866-868).

De esta manera, el cúmulo de la evidencia, según el uso de WAXS, lleva a la inevitable conclusión de que la cercanía de los resultados de la edad de la muestra de la Sábana de Turín es del tiempo de Jesús de Nazaret, del siglo I e.c.

Los problemas con el estudio

En cuanto al contenido

Imagen de revista académica en la forma de libro
Imagen IA creada con Magic Media de Canva.

Comencemos la crítica a este artículo diciendo que, hasta donde tengo entendido, esta es la primera ocasión que se ha utilizado la tecnología WAXS con el fin de fechar una muestra orgánica. Si este es el caso, estamos hablando de un método novel que no ha sido puesto a prueba en ningún laboratorio del mundo con este propósito específico.

Es más, esta es la continuación de un primer estudio que el mismo equipo hizo en torno a cómo fechar telas de lino. He aquí la ficha de su artículo anterior del que abundaremos pronto:

De Caro, Liberato, Cinzia Giannini, Rocco Lassandro, Francesco Scattarella, Teresa Sibillano, Emilio Matricciani y Giulio Fanti. 2019. “X-Ray Dating of Ancient Linen Fabrics.” Heritage 2, núm. 4 (2019): 2763-2783. https://doi.org/10.3390/heritage2040171

En este estudio, al que se demuestra que puede utilizarse el método WAXS como criterio para datar distintas muestras de lino de distintas épocas, especialmente en lugares de temperatura ambiente y de baja humedad.

Volviendo al estudio del 2022, se afirma que la degradación del lino depende de un número de variables importantes (De Caro et al. 2022, 865-866), entre ellas, las siguientes:

  • La temperatura
  • La humedad

Los autores reconocen, que aunque una humedad promedio a temperatura ambiental puede no tener tan fuerte efecto, un alto nivel de humedad sobre la tela de la Síndone puede tener un efecto lineal de degradación. Ya hemos visto que el factor de la temperatura, especialmente el incendio por el que los polímeros de la tela que pasaron por un aumento repentino de calor, no afecta para nada los resultados del perfil integrado WAXS de la muestra. Por otro lado, la humedad sí puede afectar en la medida en que propicia el desarrollo de hongos, gérmenes, la atracción de insectos y otros factores que podrían tener un impacto sobre los resultados. Es por esto, dicen nuestros autores, que los polímeros de la tela pueden conservarse mejor en lugares secos, es decir, lugares como el desierto (De Caro et al. 2022, 866). En ese sentido, las muestras que provienen de Egipto e Israel representarían poco o ningún problema a la hora de fechar las muestras (ver tabla 1 arriba: muestras D, FII, y LII).

No obstante lo dicho, afirman nuestros autores, y cito para que no quede margen de dudas en cuanto el problema principal de este estudio que se vende en los medios como un método superior al de AMS para fechar mediante carbono-14:

Conversely, this preservation of fabrics in other parts of the world, where the relative humidity can be much higher than semi-desert climates, is not guaranteed. Relics are an exception, due to their religious importance: they are also well preserved in geographical regions characterized by high relative humidity values; however, this slightly affects the rate of natural aging, and this finding has to be taken into account through Equation (5) (De Caro et al. 2022, 866).

En cambio, no se puede garantizar la conservación de la fábrica de otras partes del mundo, donde la humedad relativa puede ser más alta que los climas semidesérticos. Las reliquias son una excepción, debido a su importancia religiosa: ellas también pueden ser conservadas bien en regiones geográficas caracterizadas por valores de humedad relativamente altos, esto afecta ligeramente la tasa de envejecimiento natural, y este hallazgo tiene que tomarse en consideración vía la Ecuación (5). (Mi traducción, mi énfasis).

El problema con este alegato es que se argumenta que el lino de la Síndone es mucho mejor conservado en virtud de ser una reliquia, porque, presuntamente, se le cuidaba mejor.

Recordemos bien lo que alegan los sindonólogos en torno a la Sábana Santa (Aronson 1999; Ansón 1989; Stevenson y Habermas 1982; Wilson 2010):

  • Su origen se encuentra en Jerusalén.
  • Sufrió unos cambios de origen “sobrenatural” y Jesús dejó su imagen en ella.
  • Unos judíos —estudiantes de Jesús— conservaron la Síndone (muy a pesar de que prácticas como esa les hubieran hecho ritualmente impuros).
  • De allí pasó a Edesa, llevado por algún seguidor de Jesús, y el rey Abgaro V fue sanado milagrosamente.
  • No volvemos a saber nada de ella hasta el siglo VI cuando fue hallado durante la reparación de una muralla de Edesa (¡!), por lo que no sabemos exactamente el efecto de ese hecho sobre la tela.
  • De Edesa, se traslada a Constantinopla, donde tampoco tenemos detalle alguno de cómo se conservó como reliquia. Todo lo que tenemos en cuanto a ello son conjeturas de los sindonólogos.
  • De Constantinopla, se trasladó a Francia, donde apareció por primera vez en el siglo XIV. No tenemos idea de cómo se le conservó durante su transporte.
  • Luego la Síndone fue llevada a Italia.
  • Sufrió un fuego en 1532 (factor que nuestros autores tuvieron en cuenta en este caso).

Ahora bien, si los sindonólogos creen en esta secuencia de acontecimientos —vean mi charla para que vean por qué no creo que así ocurrieron las cosas— las premisas de nuestros autores son problemáticas, porque la Síndone hubiera estado bajo una variedad de condiciones que hubieran degradado la tela. Ciertamente, debe haber un impacto significativo el estar en una muralla de Edesa (¿por siglos?) sin cuidado alguno. Según los mismos autores, y cito del resumen:

The degree of natural aging of the cellulose that constitutes the linen of the investigated sample, obtained by X-ray analysis, showed that the TS fabric is much older than the seven centuries proposed by the 1988 radiocarbon dating. The experimental results are compatible with the hypothesis that the TS is a 2000-year-old relic, as supposed by Christian tradition, under the condition that it was kept at suitable levels of average secular temperature—20.0–22.5 °C—and correlated relative humidity—75–55 %—for 13 centuries of unknown history, in addition to the seven centuries of known history in Europe (De Caro et al. 2022, 860).

El grado en que el envejecimiento natural de la celulosa que constituye el lino de la muestra investigada, obtenida por análisis de rayos-X, mostró que la fábrica de la [Sábana de Turín] es más antigua que los siete siglos propuestos por la datación por radiocarbono de 1988. Los resultados experimentales son compatibles con la hipótesis de que la [Sábana de Turín] es una reliquia de dos mil años, como ha sido supuesta por la tradición cristiana, bajo la condición de que se mantuvo a niveles adecuados de temperatura secular—20.0–22.5 °C—y se correlaciona con la humedad relativa—75–55 %—por 13 siglos de historia desconocida, además de siete siglos de la historia conocida en Europa (Mi traducción, mi énfasis).

Si tenemos en cuenta los alegatos de los sindonólogos, lo que dice el resumen sencillamente es falso. Si no tenemos en cuenta lo que dicen los sindonólogos, nuestros autores no pueden garantizar absolutamente nada, ya que confiesan que, si la Síndone es de hace dos mil años, hubo trece siglos de historia desconocida de la tela. Esto es producto de un sesgo de este grupo de académicos y, al menos en uno de los casos, un asunto de deshonestidad intelectual (ver la próxima subsección).

Es más, un cuestionamiento hecho por los críticos es que, en cuanto a las telas que han sido controladas, estas provienen de lugares desérticos o de humedad extremadamente baja. En su estudio anterior, ellos solo pusieron a prueba la tecnología con este tipo de tela que, debido a las condiciones climáticas, se conserva (De Caro et al. 2019, 2769). Sin embargo, apelan al estatus de “reliquia” que tiene la Síndone, para justificar el no llevar a cabo un estudio controlado de degradación de una tela que, por siglos, ha estado fuera de un ambiente de poca humedad, como el del clima desértico. Por lo tanto, sin los debidos controles, estos resultados son inválidos.

Recuerdo que, fuera de este grupo de científicos, al menos para el momento en que escribo esto, no conozco alguna otra persona o grupo que haya utilizado este método para fechar material orgánico, ni se ha reproducido por ningún otro laboratorio para poder contrastar la fiabilidad de los resultados.

El lugar donde se publicó

Icono de confusión y escepticismo con la ceja levantada

Lo que me llamó más la atención de toda esta controversia es algo que nadie en línea ha señalado. Mientras todo el mundo se concentraba en el factor del impacto de la revista donde se publicó, me preguntaba, más bien, por qué estos autores escogieron publicar en la revista Heritage, cuya editorial es MDPI.

Para aquellos que me han seguido en este blog saben que, desde mi primer artículo, advertí sobre una clase de literatura dizque “arbitrada por pares” que desorienta mucho al público, a saber, las revistas y editoriales predadoras. Cuando comencé este viaje, hace 8 años ya, estaba el listado de Jeffrey Beall de potenciales revistas predadoras (potential predatory journals). Hay varias características de este tipo de literatura “académica” que alega ser arbitrada por pares:

  • Son revistas de acceso abierto (open access) con una licencia de Creative Commons.
  • Solicitan dinero para la publicación.
  • Hace poco o ningún arbitraje por pares.
  • Generalmente, tiende a enviar invitaciones a profesores para publicar o presentar en conferencias, y termina cobrando por ello sin que el académico haya sabido el costo con antelación, típicamente, miles de dólares.
  • Los artículos en general son de muy pobre calidad.
  • Algunas veces, la revista falsifica los nombres de los editores, miembros de la junta editorial o de los árbitros.

Quiero dejar claro que, actualmente, a MDPI no se le considera una revista predadora, y cumple con los estándares mínimos de normas de una editorial que se dedica a publicaciones académicas legítimas, pero no por eso es ajena a ciertas controversias, en parte debido a mantener una reputación de producción rápida de artículos. Por ejemplo, algunos miembros de las juntas editoriales han protestado ante alegados esfuerzos de MDPI de acelerar las cuotas de publicaciones, en ocasiones, permitiendo que se bajara la calidad de los artículos o permitiendo la publicación de artículos pseudocientíficos (véase esta noticia y esta). En algunas instituciones académicas, se han excluido las revistas de MDPI por sus prácticas o falta de calidad. Algunas de sus revistas han servido para publicar artículos de cuestionable calidad que (¡qué casualidad!) terminan bajo cierto nivel de publicidad mediática que mal informa al público. Este es el caso de Stefanie Seneff, una científica de computación de MIT, que publicó unos artículos que implicaban que el glifosato y las vacunas fomentaban el trastorno de espectro autista (TEA) en los niños. Con base en sus proyecciones, mediante el uso cuestionable de p-hacking y sin investigación alguna, ella predijo que el 50 % de los niños estadounidenses, para el año 2025, llegaría a tener TEA. En repetidas ocasiones, en Puerto Rico, se han usado sus “estudios” para fundamentar proyectos de ley para dictar política pública. Este estudio llegó a tener tanta publicidad que una conocida periodista de las ciencias, Tamar Haspel, escribió en el Huffington Post diciendo que la ciencia de Seneff era investigación de mala calidad (shoddy research). El titular de su artículo era: “Condemning Monsanto With Bad Science Is Dumb” (Condenar a Monsanto con mala ciencia es estúpido). Lo más bizarro de todo es que Seneff publicó este artículo sobre salud en una revista de física de MDPI, Entropy. Y por cierto, ¿los editores de la revista retiraron el artículo? No. Al contrario, lo conservaron, pero con un aviso de que el escrito era controversial y rechazado por muchos científicos.

Nota aparte: Para el año 2020, la tasa de niños con TEA era de 1 en 36, es decir, de aproximadamente un 2.78 %. Ni siquiera está cerca del 50 %. Y aunque ha habido un aumento de diagnósticos de TEA entre los niños en Estados Unidos, una buena parte de ello se debe a la reclasificación de otras enfermedades a TEA, y a que los médicos y psicólogos pueden diagnosticar los síntomas mucho mejor. Así que sí, el artículo de Seneff es irresponsable y ciencia basura.

Duda

Volviendo a nuestro tema, la pregunta es: ¿Por qué estos autores escogieron publicar dos veces artículos sobre el mismo tema en una revista de MDPI? La respuesta es sencilla. Este grupo de investigadores siempre se ha dedicado a publicar sobre la Sábana de Turín. De hecho, intentaron publicar uno relacionado con la reliquia en una revista PLoS ONE de la prestigiosa editorial Public Library of Science (PLoS). Este artículo fue retirado por falta de calidad, específicamente por (¡qué sorpresa!) llegar a conclusiones que no se seguían de los hallazgos del estudio. Pues, probablemente el equipo escogió publicar en Heritage de MDPI debido a que sería más fácil que se publicara con un liviano “arbitraje por pares”. Otra vez, hago la aclaración, de que puede ser que la responsabilidad sea de la junta editorial de Heritage y no de MDPI per se, pero es interesante encontrar una y otra vez el patrón de una publicación de pobre calidad que luego se anuncia con bombos y platillos por los medios de comunicación sin ningún tipo de cuestionamiento crítico por parte de los reporteros o entrevistadores. Y, como si fuera poco, también estos autores publicaron otro escrito en torno al mismo tema de la técnica WAXS y la Síndone, en otra revista de MDPI, Information. No lo discutiré en esta entrada en mi blog porque sería demasiado. Ya Hugh Farey ha escrito al respecto en su blog.

De hecho, este tipo de movidas por parte de los autores parece típica. Por ejemplo, Liberato De Caro y Cinzia Giannini publicaron en una ocasión en una revista académica legítima (Liberato y Giannini 2017). Sin embargo, en otra ocasión, De Caro y Emilio Matricciani publicaron un artículo en torno a la vinculación del nacimiento de Jesús con la Janucá en una revista de ciencias sociales (¿?), Open Journal of Social Sciences, considerada una revista predadora, cuya editorial es Scientific Research, una editorial predadora.

Sobre uno de los autores

Científico que contempla páginas de revistas académicas en una pared
Imagen IA creada con Magic Media de Canva.

Un coautor del estudio que estamos examinando es Giulio Fanti, quien en el 2013 publicó un artículo en el que intentó fechar la Síndone al tiempo de Jesús mediante espectroscopia, y cuyos resultados fueron del 300 a.e.c. al 400 e.c. En un reportaje que se hizo sobre su investigación, es bien interesante que hablaba bien del método AMS de pruebas de carbono-14, pero dice que en el caso de la Síndone, la prueba fue inválida y explica la razón:

[While] I obviously accept the carbon-14 method, I accept its results only if they are coherent with the hypotheses that are at the basis of the method. One of these is based on the assumption that the environmental factors in which the sample under analysis was conserved are known. This is not applicable to the Turin Shroud because it is not well defined how it was conserved during the first centuries (Corfield 2013).

[Aunque] obviamente, acepto el método del carbono-14, acepto solamente los resultados si son coherentes con las hipótesis que son la base del método. Uno de estos se basa en el supuesto de que los factores ambientales in los que la muestra bajo análisis conservado son conocidos. Esto no es aplicable a la Sábana de Turín porque no está bien definido cómo se conservó durante los primeros siglos (Mi traducción, mi énfasis).

Esto ya revela un sesgo muy importante por parte de, al menos, uno de los autores. Nótese que el desconocimiento de los detalles de la conservación sí es argumento para desacreditar las pruebas de AMS, pero no se usa ese argumento para desacreditar el estudio que estamos examinando. Al contrario, él y los demás autores parten del supuesto de que, como la Síndone era una reliquia, siempre se conservó bien. ¿A quién le creemos: al Giulio Fanti del 2013 o al que fue coautor de De Caro et al. 2022?

En fin, según el reportaje sobre Fanti, Corfield nos revela que el escepticismo de la comunidad científica en torno a sus resultados radica en que el método se creó específicamente para tratar de conseguir una fecha de la Sábana de Turín. ¿Suena familiar?

Conclusión

Rostro de Jesús creado con IA con base en imágenes de la Síndone
Imagen IA creada con Magic Media de Canva.

Una vez más, estamos ante un estudio fatulo que intenta demostrar lo que es indemostrable mediante el método seleccionado, en parte, porque los autores del estudio hacen una trampa para que todo esto “funcione”: se da como hecho que la Síndone fue conservada bajo las condiciones correctas de temperatura y humedad por un total de veinte siglos, trece de ellos totalmente desconocidos, bajo el argumento de que se trata de una reliquia. Además, emplean un método que no fue diseñado para datar materia orgánica ni telas, y no se han hecho los controles correspondientes a algún artefacto bajo las condiciones parecidas a las de la Síndone.

Peor aun, sabemos que la Sábana de Turín es una falsificación, no por las pruebas de carbono-14, sino por el hecho de que si hubiera ocurrido ese hecho extraordinario, alguien lo hubiera reportado tan temprano como el siglo I, en, por lo menos, uno de los evangelios. Sin embargo, el término sindón en griego, se usa para hablar de la sábana de lino que compró José de Arimatea para bajar a Jesús de la cruz (Marcos 15:46; Mateo 27:59; Lucas 23:53). Pero cuando los evangelios se refieren a los restos encontrados después de la resurrección de Jesús, solo habla de un sudario (en griego: soudárion), es decir, un pedazo de tela que le cubría el rostro, y unos lienzos (en griego: othonía; Lucas 24:12; Juan 19:40; 20:5-6,7). Y como bien han resaltado eruditos como M. David Litwa, Richard Miller y Robyn Faith Walsh, la “tumba vacía” o de “cuerpos desaparecidos” es parte de un patrón o tropo literario que indica la deificación del difunto (Litwa 2014, 141-179; Miller 2010; Miller 2017; Walsh 2021, 148-155).

Pero lo que delata todo esto como falsificación desde el mismo comienzo fue la carta del obispo Pierre d’Arcis de Troyes al (anti)papa Clemente VII, escrita entre 1389 y 1390, informándole que los autores de la Sábana Santa fueron descubiertos y que confesaron la fechoría (Nicolotti 2019, 89-96).

¿Podría ser que la academia completa esté mal y que la Síndone sea auténtica? Aunque las probabilidades son ínfimas, todo es posible en la vida. Sin embargo, hasta que no exista una evidencia fuerte de que el artefacto sea del siglo I, no hay razón alguna para creerlo.

En fin, el artículo de De Caro y compañía, publicado en el 2022, ciertamente no es ese tipo de estudio que demuestre lo que decenas de titulares en todo el mundo y que varios sindonólogos en general dicen que prueba. Debido a los patrones aquí indicados, todo apunta a que sus autores están movidos devocionalmente a probar la autenticidad de la Síndone, y eso les conduce frecuentemente a atajos, a publicar en revistas o editoriales de arbitraje “más flexible” (para ponerlo cortésmente), y a conclusiones precipitadas.

Referencias

Aronson, Reuben, dir. 1999. Jesus and the Shroud of Turin. The Learning Channel, 1999. Filme documental / Vídeo. TLC.

Ansón, Francisco. 1989. Después del carbono 14: La Sábana Santa. Arcaduz.

Bible & Archaeology. 2024. “What’s Going On With The Shroud of Turin?” 30 de agosto. YouTube. 39:48. https://www.youtube.com/watch?v=5-lEAmPtVoU

Brown, Raymond. 1999. El Evangelio según Juan. 2 tomos. Ediciones Cristiandad.

De Caro, Liberato y Cinzia Giannini. 2017. “Turin Shroud Hands’ Region Analysis Reveals the Scrotum and a Part of the Right Thumb.” Journal of Cultural Heritage 24 (marzo-abril): 140-146. https://doi.org/10.1016/j.culher.2016.10.015

De Caro, Liberato et al. 2019. “X-ray Dating of Ancient Linen Fabrics.” Heritage 2, núm. 4: 2763-2783. https://doi.org/10.3390/heritage2040171

—. 2022. “X-ray Dating of a Turin Shroud’s Linen Sample.” Heritage 5, núm. 2 (11 de abril): 860-870. https://doi.org/10.3390/heritage5020047

Corfield, Richard. 2013. “Chemistry in the Face of Belief.” Chemistry World. 22 de diciembre. https://www.chemistryworld.com/features/the-enduring-controversy-of-the-turin-shroud/6918.article

Damon, P. E. et al. 1989. “Radiocarbon Dating of the Shroud of Turin.” Nature 337 (16 de febrero): 611-615. https://doi.org/10.1038/337611a0

Farey, Hugh. 2022. “The 1973 Turin Commission.” The Medieval Shroud. 8 de abril. https://medievalshroud.com/the-1973-turin-commission/

—. 2022. “WAXSing and waning.” The Medieval Shroud. 18 de abril. https://medievalshroud.com/waxsing-and-waning/

—. 2022. “WAXSing and waning (2).” The Medieval Shroud. 29 de octubre. https://medievalshroud.com/waxsing-and-waning-2/

Fanti, Giulio, Pietro Baraldi, Roberto Basso y Anna Tinti. 2013. “Non-Destructive Dating of Ancient Flax Textiles by Means of Vibrational Spectroscopy.” Vibrational Spectroscopy 67 (julio): 61-70. https://doi.org/10.1016/j.vibspec.2013.04.001

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