Nota importante: Esta fue una entrada que dejé en Facebook después de un intercambio que tuve en un chat de un canal de YouTube, en el que el invitado, de sesgos tan anticristianos que promovía propaganda anticristiana que hacía pasar por historia (e.g. la obra Catherine Nixey), fue irrespetuoso hacia este servidor cuando planteé que los cristianos no destruyeron la Biblioteca de Alejandría. La confundió la destrucción del Serapeo, que sí fue destruido por cristianos. Lo que publico aquí es, por decirlo así, mi desahogo ante esa barbaridad. Se escribió el día 23 de abril de 2023 y se titulaba “Sobre la Biblioteca de Alejandría”. La informalidad del formato que presento aquí se debe a que fue publicada en Facebook. Aquí hice unas ligeras correcciones, y mis énfasis en negrillas son de este artículo. La imagen de las ruinas del Serapeo es un añadido en el actual escrito.

Sobre el final de la Biblioteca de Alejandría
No, los cristianos NO destruyeron la Biblioteca de Alejandría. La perspectiva de que fue destruida por cristianos la promovió un historiador —cuya obra es considerada hoy universalmente obsoleta— Edward Gibbon, del siglo XVIII. No obstante la evidencia de lo contrario, y sin prestar atención al cúmulo historiográfico desde entonces hasta finales del siglo XX, Carl Sagan popularizó esta falsedad en el primer episodio de la serie Cosmos.
La Biblioteca de Alejandría se refiere a un lugar que formaba parte de un complejo urbano en Alejandría, Egipto. Como era usual en Egipto y otros lugares del Mediterráneo, los templos asumían diversas funciones, entre ellas, el tesoro, o como archivos donde se guardaba documentación. La Biblioteca en sí era en realidad un templo dedicado a las Musas, por tanto, se le llamaba Museo (NO era el Serapeo, dedicado a Serapis… de ese templo hablaremos más tarde). Allí se guardaba una variedad de libros.
Es correcto que la Biblioteca pasó por varias desgracias, una en particular bajo Julio César (este sí fue un verdadero incendio). Por hoy, la mayoría de los historiadores supone que la Biblioteca se recuperó. Eso es correcto. Lo que NO es correcto, es decir que permaneció boyante durante todo el Imperio Romano hasta … la llegada de los “malvados” cristianos que no aguantaron las ganas de destruirlo todo. Esto es falso. Es más, como veremos más adelante, el enemigo principal de la Biblioteca fueron algunos emperadores romanos.
¿Cuál es el problema con esta aserción? Bien sencillo. Nosotros no sabemos nada del Museo después del 260 e.c. Es decir, dejamos de tener noticias de él mucho ANTES de que el cristianismo fuera legalizado. De hecho, un siglo anterior a ser legalizado por Constantino, y más de un siglo antes de convertirse en la religión oficial del Imperio, toda mención del Museo, de la Gran Biblioteca de Alejandría desapareció. ¿Qué sucedió? Estrictamente hablando, NADIE SABE con plena certeza. La razón de la inactividad del Museo NO ha sido documentada. Pero lo que es más decisivo para el tema en cuestión es que no hay alusión alguna en ningún sentido a los cristianos como responsables del deceso. Hay varias hipótesis que parecen dar cuenta de su aparente ausencia.
- Tiene que ver con el emperador Caracalla, que como acto de represalia contra la población alejandrina llevó a cabo una masacre. Pues, en ese momento, Caracalla detuvo el recurso más importante con el que siempre contaba el Museo… el financiamiento por parte del Imperio. Y como toda institución cultural, una vez que desaparecen o se reducen los fondos, se empobrece dicha actividad cultural. Y para añadir, expulsó a los peripatéticos de Alejandría y destruyó su lugar de reunión, ya que no le rendían pleitesía a Caracalla como la reencarnación de Alejandro Magno (quien fue alumno de Aristóteles). Todo esto fue relatado por Dión Casio en su Historia Romana 78.23.
. - La otra explicación tiene que ver con el emperador Aureliano, que, ante la oposición de la población de Alejandría, destruyó por completo una sección significativa del territorio alejandrino (el Bruccheion) donde, da la casualidad, se encontraba el Museo. Para todos los efectos, los edificios se redujeron a escombros. Esto se dio alrededor del año 273 e.c. (Amiano Marcelino, Historia de Roma 22.16.15)
. - Sea una hipótesis, la otra, o ambas, sencillamente, el Museo vio su fin en el siglo III.
Sobre el Serapeo

Muchas veces ocurre, como aconteció en un vivo, que la gente confunde la Biblioteca de Alejandría (el Museo) con una “biblioteca hija” (un anejo) del Museo en Alejandría, que se conoce como el Serapeo, llamado así porque el templo estaba dedicado al dios Serapis. De hecho, fue allí donde laboraba el padre de la célebre Hipatia de Alejandría. A pesar de la desaparición del Museo, persistía todavía el Serapeo.
Hay cosas que la gente, especialmente con inclinaciones anticristianas, nunca olvida:
- El decreto de Teodosio I prohibiendo toda práctica pagana.
- Teófilo, patriarca de Alejandría, consiguió permiso del emperador para la demolición del Serapeo, destruyendo así la herencia cultural del sector pagano.
Sin embargo, hay detalles que por alguna razón se dejan fuera de estas discusiones. Por ejemplo, no era que los paganos estaban espantados por el decreto del emperador y se refugiaron en el Serapeo, como supuestamente se ha querido proyectar al público. Los paganos que estaban escondidos en el Serapeo no eran inocentes de toda culpa. Según Sozomeno, historiador cristiano, ocurrió un tumulto de paganos debido a que los cristianos se mofaban y desacralizaban estatuas. Esto enojó a algunos que tomaron el Serapeo como su centro de operaciones, raptaron a cristianos, les crucificaron, les rompieron las piernas y, en algunos casos, fueron ejecutados. Por supuesto, esto causó un revuelo de parte de los cristianos de Alejandría. Como resultado, el emperador decidió perdonar a los paganos, pero quiso demoler el Serapeo. Acto seguido, tanto los soldados romanos como los cristianos demolieron el lugar. A los cristianos ejecutados, los vieron como mártires (Sozomeno, Historia eclesiástica 7.15).
Ahora bien, para la mayoría de los expertos, para cuando ocurrió el incidente (391 e.c.) parece que no hubo libros en el lugar. Esto se debe a que ninguna de nuestras fuentes testifica que para finales del siglo IV, el Serapeo todavía se utilizaba como un espacio de investigación y lectura. Aun así, hay académicos como Mostafa A. El-Abbadi que argumentan que un individuo llamado Aftonio de Éfeso vio el proceso de demolición, e indicó que en el sitio se habían vendido textos. El problema es que no tenemos ninguna idea de la vida de Aftonio, y menos de cuándo visitó el Serapeo antes del 391.
En suma, la destrucción del Serapeo parece haber sido más bien una política para evitar el uso de un lugar para llevar a cabo ejecuciones de cristianos. Por supuesto, esto fue pretexto para la destrucción de este templo pagano y la construcción de nuevos que fueran cristianos.
Desgraciadamente, en el ámbito popular, es frecuente confundir los acontecimientos de la destrucción del Serapeo con el declive o probable destrucción de la Biblioteca de Alejandría, y esta a su vez con el incendio de Julio César. ¿Resultado? El famoso mito de que los cristianos quemaron la Biblioteca de Alejandría. Nada más falso.
De lo que acabo de decir, hay que mantener en mente que esto no significa:
- Que los cristianos no cometieron fechorías en el pasado.
. - Que no hubo sectores fanáticos dentro de sus filas. Como reconocen todos los expertos de la época, siempre hubo cristianos moderados que valoraban la filosofía, la literatura y las artes provenientes del sector no cristiano; pero también hubo sectores fanáticos que destruían lo pagano, sea por razones religiosas o políticas (e.g. la muerte de Hipatia tuvo más que ver con política que con religión).
Sin embargo, como se puede ver, el mundo romano era bastante violento. Y no solo los cristianos, sino también paganos y los emperadores incluso participaban activamente en la violencia (y muchas veces sin iniciativa cristiana alguna).
Una vez más, los cristianos NO destruyeron la Biblioteca de Alejandría. Eso está muy bien establecido por la academia.
—P.D. – No, la película Ágora no es una fuente de información fiable sobre la Biblioteca de Alejandría o Hipatia de Alejandría. Les aseguro que ella estuvo muy lejos de descubrir las tres leyes de movimiento de Newton.
—P.P.D. – No, muy probablemente, el cristianismo no causó la caída del Imperio Romano en Occidente. Aunque la posibilidad de ser un elemento para ello no debe excluirse, cada vez más los historiadores han gravitado a otras explicaciones más plausibles, especialmente de índole económica y política.
—P.P.P.D. – Dejen ya de decir que el cristianismo “embruteció” a la gente en la Edad Media, convirtiéndola en la “Era Oscura”. Virtualmente, los especialistas en la Edad Media ya han visto esa calificación como obsoleta y absurda.
—P.P.P.P.D. – Ya es hora de deshacerse del marco “razón vs. religión” (o razón vs. cristianismo) a la hora de juzgar la historia. Los historiadores ya han echado ese marco a la basura. No sigamos empleándolos. Eduquémonos de verdad en la historia.
Referencias
Ammianus Marcelinus. The Roman History. https://www.gutenberg.org/files/28587/28587-h/28587-h.htm
Bagnall, Roger S. “Alexandria: Library of Dreams.” Proceedings of the American Philosophical Society 146, núm. 4 (diciembre 2002): 348-362.
Canfora, Luciano. The Vanished Library. University of California Press, 1990.
Delia, Diana. “From Romance to Rhetoric: The Alexandrian Library in Classical and Islamic Traditions.” The American Historical Review 97, núm. 5 (1992): 1449-1467. https://doi.org/10.2307/2165947
Dión Casio. Historia de Roma. Gredos, 2016.
El-Abbadi, Mostafa y Omnia Mounir Fathallah. What Happened to the Ancient Library of Alexandria? E. J. Brill, 2008.
Hart, David Bentley. “The Perniciously Persistent Myths of Hypatia and the Great Library.” First Things (blog). junio 2010. https://www.firstthings.com/web-exclusives/2010/06/the-perniciously-persistent-myths-of-hypatia-and-the-great-library
Haven, Cynthia L. “The Library of Alexandria – Destroyed by an Angry Mob with Torches? Not Very Likely”. The Book Haven (blog en la Universidad de Stanford). https://bookhaven.stanford.edu/2016/03/the-library-of-alexandria-destroyed-by-an-angry-mob-with-torches-not-very-likely/
Sozomen. The Ecclesiastical History of Sozomen: Comprising a History of the Church from A.D. 324 to A.D. 440. Bohn, 1855.
Theodore, Jonathan. The Modern Cultural Myth of the Decline and Fall of the Roman Empire. Pallgrave Macmillan, 2016.
Watts, Edward J. City and School in Late Antique Athens and Alexandria. University of California Press, 2006.

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